Archive for March, 2010

Mirades de Cargol: Fragas do Eume, amors prohibits

En las Fragas del Eume viajamos río arriba para llegar a pequeños templos perdidos entre árboles. Leyendas de amores imposibles nos llegan al alma mientras serpenteamos por húmedos caminos a la vera del río.

En el capítulo de hoy de mi programa de tv Mirades de Cargol viajamos cerca, muy cerca, a las Fragas do Eume, en Galicia.Texto en castellano:

Mi sueño de hoy me despierta en las fragas del eume, entre la costa de la ría de ares y la sierra del Cadal da Loba.
El río Eume es mi aliado en estos bosques de fábula.Camino, escucho los cantos de sus meandros acariciar las rocas y los líquenes de este humedal, intento identificar las hojas de sus arboles ancianos: entre amarillos primaverales distingo alisos, robles, olmos y acebos que tamizan la luz velada que alimenta este longevo ecosistema. Sus aguas verdemarinas columpian reos migratorios, truchas y anguilas, visibles solo para el viajero paciente.
La temperatura siempre constante y el frescor de las Fragas, licúa estos verdes de leyenda, camuflando los helechos, líquenes y musgos milenarios, testigos de un remoto pasado. Rio Eume que nace en la Terra do Xistral y canturrea todo su recorrido hasta morir bebiendo el mar salado en la cercana Pontedeume. Vertebra con su caudal estos bosques de sonidos eternos: pájaros carpinteros y petirrojos que me susurran de amores prohibidos y de monasterios perdidos, como el de Caaveiro.
paseo….
Por la mañana la niebla difumina su silueta, espero….por fin, con el calor del sol, el monasterio de Monfero se me revela en toda su elegancia románica! Su fachada barroca de sillares ajedrezados promete una visita reveladora, así que elevo mi espíritu hacia su cúpula barroca sin ningún miedo, tan solo el deseo de oler este paz de incienso. Recorro sus claustros perseguida por los ecos de mis pasos. Mis respetos ante la tumba de los Andrade, mientras mi imaginación se desata entre este granito monumental y me transporta de nuevo al pasado, a la triste historia de los atormentados amantes Mauro y Elvira, encerrados en los húmedos subterráneos del próximo castillo de Andrade.
vadeo…..
La vida sin prisa, el olor a libertad y el tiempo infinito de los sueños son los tesoros que me regalan estos parajes de paz.
La noche me sale al encuentro en el bosque de Forgoselo, rodeada de ternura y crines teñidas por los últimos rayos del divino astro. Lentamente el silencio oscuro se funde con los cabellos de estos salvajes, apaciguados ya por el canto de los grillos y el arullo de las cigarras. Sus siluetas se desdibujan en el naranja del ocaso, así que cierro mis ojos en una espera de luto hasta despertar mañana en un nuevo cuento.

Vidas rurales en Soulages

En Soulages, una pequeña población en el Parc National des Cévennes uno no sabe si el pueblo está abandonado o todavía hay seres humanos viviendo en ella.

Caminando por estas calles sientes el silencio absoluto, roto solo por algunos animales atrevidos al oír nuestros pasos. En Soulages, uno solo puede imaginarse la vida siendo agricultor, o cazador, o pastor… porque es de esos pueblos que se han quedado congelados en el tiempo.

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Mirades de Cargol: Costa de Moçambic, els riures dels nens

De los 13 capítulos que conforman esta primera jornada de Mirades de Cargol, el programa que dirijo y produzco, el de Mozambique es el que más me emociona por todo lo que ha supuesto ese viaje por tierras malgaches.

Esta semana se ha emitido en la XTVL el programa correspondiente a la Costa de Mozambique en Madagascar. Recorriendo aldeas como Ifaty o Andavadoaka podréis navegar por aguas cristalinas y revivir en un viaje lleno de sonrisas.Aquí tenéis el texto en versión castellana:

Hace tiempo necesité salir a buscar. Algo en mi interior me catapultaba hacia adelante como movida por un resorte mágico de añoranza…¿pero qué era eso qué mi alma me pedía encontrar?
En Tulear esperé la salida del sol, ansiosa por preguntarle a la luz del alba, a los sonidos de la mañana…
No encontré respuesta. Quizás en Ifati podría dar con alguna pista, así que me transporté en un viaje rudimentario y volví a escuchar el nacimiento del día. El cálido naranja vespertino me susurró de la infancia, de la inocencia, de las sonrisas regaladas…y seguí preguntando…¿dónde estaba aquella sensación perdida, aquel recuerdo de felicidad gratuita?
Alguien me dijo de Andavadok, así que allí esperé de nuevo el desperezar del amarillo… y le hablé, ansiosa por saber: ¿dónde se ocultaba?
Supe entonces del esfuerzo por la supervivencia, del amor orgánico de la maternidad ancestral, del azul del cielo tiñendo con sus reflejos este mar espejo, de las noches tejidas con constelaciones eternas. Pude escuchar el cansancio de los barcos regresando para encontrar su lecho de arena, después de una jornada de viento y salitre. El recuerdo de una niñez olvidada vistió entonces los rostros de una alegría sincera. El vuelo de dos almas libres me hicieron recordar…poco a poco mi piel empezó a olfatear aquella idea olvidada, aquel tacto de inocencia aterciopelada. Como un viejo perfume del pasado, comenzó a introducirse por cada uno de mis poros, a recorrer el torrente de mi sangre entumecida, a ocupar las ancianas articulaciones de mi razón adulta, a descontar los años de mis edades cumplidas… hasta que llegó al centro mismo de mi corazón de hojalata…y como brasa al rojo vivo lo fundió en luz de ilusión dorada.

The lost picture07: Papeles pintados

Siempre he sentido debilidad por las casas derruidas, por observar las formas que quedan en las paredes a medio caer, por las texturas del papel pintado, por la decoración, o lo que se intuye de ella… por imaginar quién vivía allí…

Hace tres años llamé a mi amiga Ainara para ver qué tal estaba. Me dijo que estaba en Alicante, que tocaba esa misma noche. Miré los kilometros que me separaban de ella y no eran más de 450, así que salí corriendo hacia el sur (yo estaba en Tarragona). Al llegar, aún tuvimos tiempo de charlar, pasear, ir a la prueba de sonido… y por las calles de Alicante había un edificio derruido. Quedaban cantidad de texturas de papel, y las fotografié…

Jugando con los árboles

Esta noche mientras cenaba en Bellmunt la niebla se ha hecho tan espesa que he salido fuera, he encendido las luces de la autocaravana y he jugado con los árboles mientras se me humedecía la cara…

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Como elfos en Bellmunt

Durante dos días y dos noches he vivido como los elfos de un bosque en Bellmunt, cerca de Sant Pere de Torelló.

He pasado una semana en Barcelona ciudad porque tenía que impartir clases en varios talleres, workshops y postgrados de tres universidades catalanas. En cuanto he tenido la oportunidad y un hueco de 3 días en mi calendario docente de este mes de marzo he salido con la casa a cuestas hacia Bellmunt, muy cerca de Sant Pere de Torelló. He aparcado justo a los pies del santuario y la cruz inmensa que presiden este monte de más de 1200 mts de altura y desde el que se puede ver toda la plana de Vic. Por la mañana la niebla es tan intensa que no te permite ver más de tres árboles seguidos, pero la sensación es tan mágica que caminas y caminas hasta que la manta espesa se va disolviendo y poco a poco el bosque te va presentando toda su belleza. La banda sonora que acompaña a todo este espectáculo está compuesta de pájaros pequeños y de campanillas de vacas que pastan ahí abajo. El cromatismo se reduce a tonalidades cálidas, aquí no hay lugar para los fríos.
Es así como durante dos días y dos noches he sido un elfo de un bosque encantado, residiendo en mi pequeña cabaña con vistas al mar de niebla que lo inunda todo.

Como un trotamundos en un mar de niebla

Después de una semana intensa en Barcelona donde he estado haciendo un taller de 3 días en la Escola Superior de Disseny ESDi e impartiendo clases en el Postgrado de Diseño Gráfico en Televisión de Elisava salgo rápidamente de esta mole de cemento para recuperar mi personalidad.

No soporto la ciudad. Lo he dicho en varias ocasiones, pero ahora lo confirmo después de haber pasado una semana con mi familia al completo. Viajar en metro con el cochecito es una odisea. Dormir por las noches tranquilamente, un placer prohibido. En cuanto he acabado mis obligaciones académicas, he cargado de nuevo la autocaravana y he huido literalmente hacia las montañas. En cuanto he llegado a la comarca de Osona, todo se ha empezado a parecer un poco más a la paz. He elegido el Santuari de Bellmunt para pernoctar, por recomendación de Sergi y Nuri. No me han engañado. La noche ha sido tan silenciosa que daba miedo. El amanecer tan bello que también daba miedo.Por la mañana, a las 7, he despertado y he salido a pasear con los perros y la cámara de fotos. Me he acercado al precipicio. He soñado que volaba. He soñado que no tendría que volver nunca más a pisar una ciudad. He soñado ser el personaje de Trotamundos en un mar de niebla del romántico Friedrich.

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Mirades de Cargol: Marken, marea, brea i salnitre

Marken es uno de los muchos pueblos que se extienden por el norte de Holanda, con sus casas de color de brea. Allí pasé mis últimos días antes de que llegara Nanook al mundo, y allí rodé esta pieza para mi programa de televisión Mirades de Cargol.

Esta semana la XTVL ha emitido el capítulo correspondiente a Marken, un precioso pueblo cercano a Amsterdam y rodeado de mar. Allí el viento me salpicó la cara mientras intentaba imaginar cómo sería ser papá.El texto, dice así:

Marken aparece barnizado de olor a brea. Espío sus callejuelas decoradas de casas marineras buscando al anciano de algún Heminway del pasado. El marinero de piel tostada y salitre en la mirada. De brazos nudosos y cabellos de algas. En cada ventana imagino su mirada celeste perdida en el horizonte, recordando sus días mozos. Los días de las madrugadas heladas en que salía en su barca con su aparejo y sus ideas de libertad como únicas compañeras de viaje. Los días de las jornadas de lluvia calada en que regresaba sin cosecha que vender en el puerto. Eran días de calor absorvente, nuca abrasada y llagas de viento. Días de taberna en la noche para calmar la soledad con tragos de licor barato… Aquellos días de anhelo amoroso que nunca llegaba, de instinto paterno ya caduco en la espera…
Días, meses, años…toda una vida regalada a este mar norteño. Ilusiones robadas por las mareas de invierno. El otoño en la espalda de este viejo deshecho, vadeando en su barca, ya ciego, ya torpe en su empeño.
Olas jóvenes tomando el relevo de sus días pasados en otros mares; nuevos peces cantarines burlando su anzuelo. Espuma de mar besando la arena en su vaivén coqueto, mientras esta se seca de pena esperando un nuevo beso. La luna alcahueta manejando su ritmo de encuentros.Y el viejo ya enfermo resignado en tierra, con pies de barro caminando tierra de asfalto. Escuchando la nana del faro como niño anciano. Durmiendo por fin en su lecho de madera y delgado fieltro y soñando con estelas de azul eterno.

El Break&Creativity de ESDi adopta a Els Pets y Dzero durante 3 días

Aún estoy cansado. Aún tengo sueños en los que corro por un plató detrás de mi amigo y director de fotografía Marc Enseñat mientras Carla me va diciendo cosas en la oreja. Aún siento 50 corazones jóvenes latir a mi alrededor.

La Escola Superior de Disseny ESDi me ha invitado a hacer un taller durante sus jornadas Break&Creativity. Mi propuesta ha sido “El videoclip en tiempos de crisis“. Desde el primer momento supe que hablaría con mis amigos de Els Pets para invitarles a venir. La salida de su nuevo disco está al caer y es una oportunidad perfecta para que los alumnos aprendan no solo como se rueda un video musical, sino que también vean como se trabaja con un grupo que lleva 25 años dándolo todo por la música. Me propongo además un reto, rodaremos en plano secuencia, eso quiere decir que vamos a grabar el clip entero sin hacer cortes. Un riesgo muy grande. Además, tengo solo 150 euros de presupuesto. Eso es lo mismo que nada en un videoclip profesional. Al acabar el rodaje me daré cuenta que no era verdad, que no tenía solo 150 euros tenía algo mucho más importante. Tenía la energía, las ganas de aprender y la ilusión de casi 50 personas. Eso, en dinero, no se puede contabilizar. Tenía al mejor equipo que uno pudiera imaginar, y eso es caro. Les doy las gracias a todos y cada uno de los miembros del rodaje porque han sabido comportarse como profesionales.

Diario de rodaje.Es lunes 15, tengo más alumnos de los que se podían apuntar, pero invito a que se queden. Habrá trabajo para todos. Les propongo el proyecto, les hablo del estado actual del mercado musical y del videoclip como herramienta de promoción y nos ponemos manos a la obra. No hay mucho tiempo para teorías ni historicismos. Tenemos 3 días por delante y tenemos que acabar un videoclip. Les doy la primera buena noticia, vienen Els Pets. Algunos ya lo sabían, los rumores habían corrido por la escuela los días previos a la jornada. A algunos no les gusta el grupo, a otros ni les va ni les viene, a otros les encanta. Lo que no saben todavía, es que el miércoles por la tarde, acabarán todos adorando a los de Constantí. Son las 12 de la mañana y les pongo por primera vez la canción del single. Aún no está masterizada, es una versión demo que me ha pasado Lluís Gavaldà para que podamos trabajar. Somos unos afortunados. Ahí fuera hay cientos de fans del grupo que sé que darían cualquier cosa por escuchar algo del nuevo disco. Lluís entra en escena, le he invitado a venir en esta primera jornada para que hable a los chicos de la canción, de la letra, de lo que quiere y no quiere en el videoclip. Trabajamos con él durante horas en el guión. Jamás había trabajado en un brainstormingtan masivo. El guión de todos mis trabajos lo hemos hecho como mucho dos personas, y de repente me veo con el cantante de un grupo y 35 alumnos dando ideas. Lo que podía haber sido una locura, se convierte armónicamente en un trabajo en equipo ordenado y coherente. Empezamos a repartir responsabilidades. Estos de aquí harán producción, los otros ayudarán en las luces, estos serán de decorados, aquella chica maquillará… Les digo que a partir de este momento ya no soy el profesor y ellos los alumnos. Somos un equipo.

Miércoles 17. Son las 7 de la mañana. Marc y yo vamos en el tren hacia Sabadell. Sabemos que el tiempo juega en nuestra contra. A las 15.00 viene el grupo y aún no hemos acabado de montar todo el decorado y no hemos hecho un solo ensayo. Empiezan a llegar los primeros chicos a las 8. Nos ponemos a trabajar a contrarreloj. La gente está animada. Es el gran día. Hoy, muchos de ellos escucharán por primera vez un “Silencio!!! Grabando! Música!!”. Esas tres órdenes, que, reconozco, me ponen a mil. Me siento como un corredor de 100mts lisos en la final de unas olimpiadas esperando el disparo. Pero esta vez no corro solo. Tengo un equipazo.El tiempo pasa y las horas se van consumiendo. Els Pets han llegado a ESDi. Ahora ya no hay vuelta atrás. No puedo arrepentirme. No puedo pensar en si me habré complicado demasiado la vida o no al intentar hacer algo tan grande con un grupo de estudiantes. No puedo pensar en si saldrá bien o no.Son las 5 de la tarde del miércoles y vamos a hacer las primeras pruebas con la banda, los extras, la música sonando… Estamos todos en nuestras posiciones. Somos un equipo enorme, que se ha ido modificando durante estos tres días. Los que estamos en el plató sabemos cada uno lo que tiene que hacer. Más de 35 personas totalmente responsables de sus acciones. Rodar en plano secuencia tiene tantas dificultades que cualquier fallo supone volver a empezar desde 0.Son las 9 de la noche. Estamos cansados. Llevamos bastantes tomas y aún no tenemos la buena. Cada vez que nos equivocamos en algo tenemos que volver al principio, mover todos los decorados, recolocar todo en su sitio inicial… No tenemos demasiado tiempo… tic-tac… Por fin sale. Parece que esta es la buena. Aplaudimos. Suspiramos. Nos hacemos la clásica foto de equipo.Tengo la sensación de que he aprendido demasiadas cosas. Cada uno de los que se apuntaron a mi taller y que creían que solo venían a aprender me ha enseñado algo. Estoy muy cansado, pero feliz.

Volver a las Gorges du Tarn

Mañana salgo hacia Catalunya. Tengo una semana completa de workshops, talleres, charlas… y me instalaré unos días en la capital. Pero lo que realmente me tiene emocionado ahora mismo es volver a las Gorges du Tarn. Comparto con vosotros una foto que hice el otoño pasado a La Croze, uno de los pueblos que quedan al otro lado del río Tarn.081010 gorgesdutarn_la croze-3-Edit.jpg

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