Después de haber pasado unos días en Barcelona, durmiendo (o intentando dormir) con tapones en los oídos para evitar los gritos de la gente; las conversaciones ajenas por el teléfono; los pitos de los coches… uno aparece en este precioso lugar (Lac de Ganivet, Francia) y se pregunta si estamos todos locos…
(podéis ver la autocaravana aparcada a la izquierda de la foto, camuflada entre árboles…)
