Amanece en Torralba de los Frailes… varios grados bajo cero… una pareja de recién enamorados corre hacia el sol en busca de calor… son cosas que pasan aquí, en medio de la nada, en este lugar vacío, pero que te lo da todo…
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Sesión de fotos para Kireei
Hace unos meses recibí un mensaje cargado de magia. Era de las chicas de Kireei y me pedían una interpretación libre del concepto “juego” para el número 1 de su revista en papel.
Y es que cualquier día la gente a la que admiras llama a tu puerta para pedirte colaborar, y de repente, aquello que observabas desde fuera como puro lector, se convierte por unos días en el eje de tus planes, de tus ideas, de tus fotografías… Y el cliente, ahora es alguien dulce, que te mima en cada palabra, que te pide que seas tú mismo, que hagas lo que quieras, que disfrutes… eso sí, que no te duermas en los laureles, que corre prisa!
Y mi trabajo se convierte una vez más en lo que es, un juego. Es el juego de salir al bosque, de buscar la luz, de construirla artificialmente si no la hay, de buscar el mejor encuadre, la mejor sonrisa, el mejor gesto… de tirarme al suelo y clavarme palitos, de arañarme con las ramas… pero sobre todo de reír, porque sin risas, el juego, la vida, y el trabajo serían demasiado absurdos para que tuvieran sentido.
Kireei, quiero más!
Me llevas de la mano y, con cuidado para que no resbale, te alejas poco a poco y te escondes. Oigo tus pasos entre las hojas secas y sé por tu risa que no estás muy lejos. La niña pequeña que me recuerdas que llevo dentro te busca entre troncos húmedos, musgo, ramas secas y escarcha. Intuyo que estás cerca, me quito la venda. Y ahí de pie, sigues sonriendo, y sabiendo que me dejaría tapar los ojos y jugar otra vez. Eternamente.
Texto de Mònica Bedmar
Fotografías de Alvaro Sanz
Modelo y Estilismo de Mònica Bedmar
My best Instagrams
Hoy en día, hablar de fotografía y no mencionar Instagram es como hablar de música y olvidarse de los Ukeleles.
Así que si esto es un blog de fotografía, deberé dedicarle un poco de espacio a los mejores Instagrams que he hecho este año! Todas las imágenes que hay aquí se han tomado con el Iphone4 y no han pasado por el ordenador.
Acercarse a la realidad…
Hoy estaba de nostalgia viajera y me he acordado de que ahora va a hacer cuatro años que emprendí uno de los mayores viajes de mi vida, el que me llevó por Madagascar durante 15 días en busca del ejemplar de “El Principito” para el mayor coleccionista del mundo.
Una de las cosas que aprendí y trabajé es a retratar personas. Acercarme a ellas, no ópticamente, sino físicamente, mirarles de cerca a los ojos y que ellos me miraran a mi. Que vieran mi sutil sonreír. Que yo viera el suyo. Porque aunque no lo parezca, en Madagascar, todos, o casi todos sonríen. Esta niña la encontré en Antsirabe, una ciudad del centro de la isla. La fotografié mientras venía desde lejos y creí tener la foto. Pero la revisé y no me convenció. Recordé las palabras del maestro y esperé a que se situara a una distancia prudencial como para que viera mi gesto y aceptara que la iba a retratar. Nada que ver…
“If your pictures aren’t good enough, you’re not close enough.” Robert Capa
All the pretty little horses


Hush-a-bye
Don’t you cry
Go to sleepy little baby
Go to sleepy little baby
When you wake
You shall have
All the pretty little horses
All the pretty little horses
y aquí tenéis el behind the scenes gracias a Lucía Meler
Si tu foto no es lo suficientemente buena, es que estabas demasiado cerca del agua…
Eso es lo que me hubiera dicho Robert Capa si me llega a ver haciendo fotos demasiado cerca de la cascada cercana al Llac de la Ratera, en el Parc Nacional d’Aigüestortes i St Maurici.
Si tu foto no es buena, es porque no estabas lo suficientemente cerca.
Robert Capa.
No siempre funciona esta regla, que el famoso fotógrafo sentenció y dejó escrita para la historia de la fotografía. En este caso, la humedad cercana a la cascada y el agua que caía con fuerza me empañó la óptica, y además de acabar completamente mojado, no pude hacer la foto que tenía en mente. Eso sí, los que dispararon desde el puente, consiguieron una mejor captura que yo. Otro día será. Hay que seguir jugando… y pelear por la imagen que uno tiene en mente.
Mö Underwater
Qué lejos queda el verano ahora mismo. Llueve fuera. Hace frío. El café saca más humo de lo normal. Suena Audience, “Away back home“. Aprovecho para recuperar experimentos fotográficos de verano y para declarar mi amor absoluto al otoño.
Oliete al estilo clásico
Desde hace unos meses he decidido recuperar la forma de viajar clásica. Aquella que puede parecernos obvia pero para muchos ya no lo es: la de abrir el mapa, trazar la ruta, y dejarse llevar por las señales en la carretera… y la intuición.
Durante varios años me he dejado llevar por los nuevos gadgets que nos marcan las rutas bajo criterios basados en ceros y unos. Estos artilugios, que además, nos dicen la hora a la que vamos a llegar me parecen cada vez más aburridos, poco espontáneos y nada educativos. He estado haciendo la ruta Galicia-Catalunya-Galicia sin saber ubicar a Zamora en el mapa, sin saber si Burgos estaba antes o después de León, si la nacional daba más vuelta que la autovía, y si Soria quedaba demasiado lejos de mi trazado como para desviarme a visitar la Laguna Negra.
Lo peor de estos artilugios, es además, que no te permiten equivocarte. Y eso es horrible! Si cometes un error te hacen, casi siempre, desandar lo andado y volver a empezar, con la penalización en tiempo de viaje que eso supone.
Cuando nos movemos con el mapa, en cambio, pasan minutos, incluso horas hasta que nos damos cuenta de nuestro error y descubrimos que la Andorra de Teruel no está en la ruta más corta entre el pantano de Mequinenza y Lleida. Lo cual puede ser un desastre, o puede llevarte accidentalmente al bello pueblo de Oliete durante una tormenta de verano.
Cambios de color…
El sol cambia de color… lentamente…
Visitar Suecia durante el verano es vivir días eternamente largos, tan largos que pueden llegar a cansar, porque si te descuidas, duermes dos horas y el sol vuelve a aparecer. La soñada golden hour se llega a hacer hasta pesada y aburrida.
Este pájaro habitaba una casita de madera, y le he observado durante horas. Desde la mañana (primera fotografía) hasta altas horas de la tarde (segunda imagen) entraba y salía de su pequeño hogar, que parece ser, conectaba con el interior del árbol… y dentro, se escondían secretos suecos!



















