Hoy recupero tres imágenes de 2006… de eso hace mucho tiempo!
Estábamos de gira con Ainara LeGardon por Francia y recuerdo haber disfrutado mucho (fotográficamente hablando) con los timbres de las casas.
La maqueta la mandamos construir para la filmación y durante días soñé con trenes que iban y venían. Recuerdo imaginar que iba dentro de uno de esos trenes de plástico mientras un paisaje multicolor pasaba por la ventana despacio. A todos los que viajéis estos días… bon estiu!
P.D. Como otras veces, la foto es mía, pero el maestro lumínico es Marc Enseñat.
Coses menudes,petites engrunes,eclipsis de lluna,tresors que et caben a la ma.
Era una tarde de final de verano. La luz entraba baja en la habitación. Pequeños objetos con un pasado eran los protagonistas de mi sesión. Por delante tenía la gira “Els Pets fan Teatre” de la que haría los visuales y la escenografía. Más de 20 noches de teatros y auditorios compartidas con un público excepcional, sentado, atento a cada detalle… Cientos de imágenes creadas para cada canción pensando en su color, textura, forma… a veces más abstracto, a veces más figurativo… pero cada canción tratada con cariño. Estas son las fotografías sin ningún retoque, el resultado final, quedará en el recuerdo de los que asistieron a algún concierto de esa gira por la que tantos premios nos dieron.
trossos de vida sense cap valorque ho tornen tot tan fàcil.(fragmentos de Fàcil, Els Pets)
Aquí os dejo otra de mis “fotos perdidas“. Esta, la descarté en su día simplemente porque seleccioné otro encuadre que me pareció mejor, pero ahora, viéndolo con el tiempo no sé si acerté. Sea como sea aquí os dejo esta imagen tomada cerca de Ifaty, en Madagascar, en septiembre de 2007. Si queréis saber la localización casi exacta del baobab en cuestión, haced clic aquí.
Esta bicicleta la encontré en mi viaje por Europa en 2007, en la región de Triora, en Italia. Era un día nublado, recuerdo que comí spaghetti a la carbonara y me perdí por un pueblecito en el que no vi un solo habitante. La bicicleta apareció en mi camino y me encantó este efecto de “decapado” que tiene por el cual se adivina el paso del tiempo y el cambio de gustos de su propietario. La quise coger y taerla para decorar el jardín, pero pensé que no podía robar algo tan bello…