All posts tagged paisaje

Anna camina…

Los amaneceres en Torralba son extensos, al igual que sus paisajes, y sus paseos matutinos…

Anna camina hacia la ermita después de haber retratado, como todos nosotros, la lejana Laguna de Gallocanta. Buenos días Torralba!

110205_torralba excursión amanecer_052.jpg

Atardecer de San Juan

Cuando tenía 14 años monté mi primer grupo de pop. Cantábamos en catalán porque nuestros referentes cantaban en mi segunda lengua y estábamos en plena explosión de lo que más tarde se llamó “Rock Català”. Recuerdo una de nuestras letras, que escribió mi vecino y compañero de banda Oscar Ruiz, y que se convirtió en la canción del verano del 91 entre nuestros amigos.

La nit de Sant Joan, milers de fogueres al teu voltant, si no ho pots entendre no tinguis pressa, la nit és màgia i t’ho ensenyarà.

La canción hablaba de la noche de San Juan, esa noche tan especial que estés donde estés siempre es mágica. Ahora que han pasado tantos años y he dado tantas vueltas, me gusta recordarla, y recordar aquellas hogueras en el barrio quemando trastos viejos, maderas que recopilábamos durante semanas…Os dejo con una foto del atardecer que estoy viviendo ahora, en esta tarde especial que se acaba y que me recuerda que al otro lado del mar está mi casa, mi Mediterráneo, mi infancia.

100623_atardecer san juan_007.jpg

Como elfos en Bellmunt

Durante dos días y dos noches he vivido como los elfos de un bosque en Bellmunt, cerca de Sant Pere de Torelló.

He pasado una semana en Barcelona ciudad porque tenía que impartir clases en varios talleres, workshops y postgrados de tres universidades catalanas. En cuanto he tenido la oportunidad y un hueco de 3 días en mi calendario docente de este mes de marzo he salido con la casa a cuestas hacia Bellmunt, muy cerca de Sant Pere de Torelló. He aparcado justo a los pies del santuario y la cruz inmensa que presiden este monte de más de 1200 mts de altura y desde el que se puede ver toda la plana de Vic. Por la mañana la niebla es tan intensa que no te permite ver más de tres árboles seguidos, pero la sensación es tan mágica que caminas y caminas hasta que la manta espesa se va disolviendo y poco a poco el bosque te va presentando toda su belleza. La banda sonora que acompaña a todo este espectáculo está compuesta de pájaros pequeños y de campanillas de vacas que pastan ahí abajo. El cromatismo se reduce a tonalidades cálidas, aquí no hay lugar para los fríos.
Es así como durante dos días y dos noches he sido un elfo de un bosque encantado, residiendo en mi pequeña cabaña con vistas al mar de niebla que lo inunda todo.