Morocco’09: un poco de calma en Sida Kauki

La pequeña población de Sidi Kauki es el lugar perfecto para desconectar del mundo, del mercadeo, del olor fuerte de las ciudades marroquíes. Comer sardinas en alguno de sus chiringuitos es algo que no debe dejar de hacer el viajero.

Sexto día de rodaje. Tenemos unas horas de tregua así que  nos vamos a Sidi Kauki a pasar la mañana, sé que a mis amigos, aficionados al kite, les va a encantar. Recorremos la infinita playa y descubrimos unos pequeños surtidores de agua dulce justo en la orilla. Había oído hablar de ellos, así que me atrevo a meter un trago ante la mirada extrañada de mis compañeros de caminata. El agua está un poco salada porque se mezcla con la del mar, pero los camellos vienen a menudo aquí a beber. Rematamos la mañana con una sardinada y unos tallines en uno de los chiringuitos comentando el tópico de la crisis.

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Por la tarde volvemos a Essaouira para acabar de grabar algunas cosas que nos faltan para el spot que nos ha traído hasta aquí. Yoli decide hacer de figurante para la sesión de henna y seguramente no se arrepentirá. La artista que le pinta la mano va a una velocidad de vértigo y yo aprovecho para disparar fotos a la misma velocidad que evolucionan sus trazos. Para rematar la tarde artística un caligrafista nos escribe algunas palabras para utilizarlas de recurso en la postproducción. Recuerdo mis días de universidad en la asignatura de caligrafía, lo mal que lo pasaba con la plumilla y la tinta, tratando de calmar mis nervios y sobretodo, de no equivocarme para evitar tener que volver a empezar desde el principio. Creo que me alegré más de aprobar esa asignatura que el latín de segundo de BUP.

Morocco’09: jornada artística

Hoy descubrimos tradiciones milenarias como el trabajo con el aceite de argan, la producción de quesos de cabra o el arte de la caligrafía.

Quinto día de rodaje. Tomamos la carretera hacia Agadir para visitar la cooperativa de aceites de argan de la población de Assafar. Nos reciben unas encantadoras pero silenciosas mujeres que trabajan este extraño fruto para producir un aceite valiosísimo que servirá como condimento gastronómico o para cosmética. Nos enseñan todo el proceso, poco a poco, como lo hacen normalmente, y aprovecho para hacer algunas fotos a la pequeña Hannah, que se planta delante de la cámara sin entender muy bien qué está pasando. No sonreirá ni un solo instante, como si supiera que está condenada a quedarse ahí toda su vida, dando vueltas a la piedra para producir este aceite que le salvará la vida.

Después de grabar algunas imágenes nos invitan a comer por todo lo alto. Tomen asiento señores porque jamás van a ver una bandeja tan grande llena de quesos variados. Imposible de describir.Por la tarde, de vuelta a la medina de Essaouira, mis amigos Yoli y David aparecen casi por arte de magia por las calles abarrotadas. Una bocanada de aire fresco y unas caras conocidas siempre son de agradecer, así que decidimos ir a comprar algunas cosas para la cena, esta noche es el cumpleaños de Marc y vamos a darle una pequeña sorpresa.

Morocco’09: Diabat, Hendrix y algunas leyendas

Aldea repleta de leyendas, Diabat atrae por la histórica presencia de genios de la música y las artes, aunque de eso ya no queda nada. La policía prohibe cualquier cosa parecida a un campamento hippie.

Cuarto día de rodaje. Hoy descubrimos Diabat, pequeña población donde hemos dormido todas las noches pero a la que no le hemos dedicado tiempo. Lo primero que debe saber el visitante es que aquí pasó supuestamente una temporada Jimmy Hendrix, así que este pequeño pueblo al sur de Essaouira se ha convertido en un santuario y un reclamo para los amantes de la música, donde uno puede dormir en la habitación donde se supone se hospedó el genio de la guitarra. Después de Hendrix, los Rolling, Cohen o Frank Zappa pasaron algunas temporadas descansando y consumiendo substancias prohibidas en este rincón atlántico donde los márgenes de lo legal y lo ilegal se miden de forma distinta. Si alguien está realmente interesado en hacer turismo musical que se documente primero, hay quien dice que Hendrix pasó solo una tarde en Essaouira y ni siquiera conoció Diabat, y que del campamento hippie que construyó, realmente nadie sabe nada. Parece que todo puede ser un reclamo para turistas y que Hendrix escribió “Castles in the sand” mucho antes de pisar tierras marroquíes, así que no se inspiró en las dunas que Marc y yo vamos a rodar en un ratito.Por la tarde, volvemos a Ocean Vagabond, allí nos esperan unos cuantos camellos dispuestos a ser filmados. El viento famoso para los practicantes del windsurf empieza a castigar, así que protegemos las cámaras y el material de rodaje con plásticos, pero ahí está el infierno de arena preparado para devorarnos. Caminamos hacia las dunas con los figurantes, que harán de excursionistas apasionados. Marc es incapaz de meter el ojo por el visor de la cámara para escoger el diafragma y yo tengo que sujetar el trípode porque la cámara puede salir volando en cualquier instante. Nos miramos y decidimos retirarnos antes de echar a perder nuestro equipo. Por supuesto, no hice una sola foto del momento, ya destrocé dos ópticas por culpa de la arena en Madagascar, así que no voy a volver a caer en la tentación.El sol se pone precioso justo cuando llegamos de vuelta a la autocaravana, los camellos ya descansan después del castigo y nosotros volvemos al Riad Kaleida para asistir a una fiesta gnawa.

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Morocco’09: sardinas voladoras

El caótico y sucio puerto de Essaouira tiene un encanto especial que le convierte en un lugar anclado en el pasado al que siempre querrás volver.

Tercer día de rodaje. Hoy despertamos temprano, una vez más, para perdernos por el puerto de Essaouira, el motor de la ciudad, antiguamente llamado Mogador y el único del sur que estuvo abierto comercialmente a Europa. Mientras Marc graba yo me dedico a hacer fotos, cosa que parece no agradar a los pescadores, así que un grupo de ellos nos lanzan cabezas de pescado muerto. A Marc le rozarán la cara, pero yo tengo más mala suerte y la sardina voladora impacta en mi pantalón. Con una sonrisa y un goodbye nos vamos de allí antes de que empiecen a tirarnos cualquier otra cosa. El puerto es un lugar atractivo, lleno de personajes curiosos con pescados de todo tipo en las manos o sobre la bicicleta, barcas que parecen de otra época y cientos de gaviotas tratando de conseguir un premio. Cuando empieza a apretar el sol y la luz se hace demasiado dura para seguir grabando nos metemos en a medina de nuevo. Aziz, nuestro productor y guía nos lleva a algunos comercios para poder filmar con tranquilidad los trabajos de los artesanos. Al ir con un marroquí, todo se hace más tranquilo y civilizado. No tenemos que dar explicaciones de nada a nadie, aunque también se alarga todo con el ritual del té a la menta. Pero no nos importa, “prisa mata amigo”.

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Morocco’09: rodando un spot en Essaouira…

Un rodaje en Marruecos puede parecer prometedor y de ensueño, pero si miráis la filmografía de los directores que han trabajado aquí, no encontraréis ninguno que haya repetido. El rodaje de este spot, será seguramente mi última intervención en tierras marroquíes, lo manda la Historia.

Primer día de rodaje. Nos despertamos pronto porque el día esta repleto de actividades y medios de transporte varios. Empezaremos montando en quads con los primeros rayos de sol. El punto de encuentro es Ocean Vagabond, un chiringuito en la playa que se acabará convirtiendo en lugar de reunión y pseudodescanso durante todos estos días. Hay un parking enorme en el que se puede pernoctar por unos pocos dirhams, lugar recomendado. Marc y yo recibimos un curso de unos pocos segundos para poder conducir estos bichos de cuatro ruedas perfectos para transportar el material de rodaje. Durante 3 horas planeamos por las dunas de Diabat camino a Sidi Kauki, una playa preciosa que será nuestro destino. Por el camino hacemos paradas técnicas para grabar algunos planos a Bachir, Clemente y Olivier.

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Un poco más al sur de este enclave perfecto para pescadores y hippies hay una pequeña cascada que acaba cerca del mar, junto a unas rocas que emanan arena sin parar, como si fuese un surtidor de tierra que alimentara las playas del sur. Aquí nos esperan unos tuaregs a caballo y una khaima en la playa, combinación perfecta para pasar la tarde. Yo lucho con mi precioso caballo blanco para que me obedezca mientras grabo unos planos subjetivos, pero aquí los caballos también hablan otro idioma.

“Casa Vera” nos recibe por la noche con una gastronomía española de lujo. Creo que jamás he comido mejor “pa amb tomàquet” que los que hace el equipo de Cristina en su restaurante. Acabamos la fiesta con José, el jefe de camareros, cantando en la terraza su hit del verano… “…dicen que estoy loco por venirme al Morocco…”

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Videoclip* The Monkey Nuts {Late}

Todos los directores tienen una película no acabada, o un documental no rodado… yo tengo “late” de mis amigos Monkey Nuts.

Este clip lo rodé como parte de mi proyecto final de carrera en ESDi en 2002. El fragmento que podéis ver aquí es todo lo que me dio tiempo a montar, en esa época en la que un PC con 512Mb de memoria RAM y mi primer After Effects tardaban horas en renderizar. Este vídeo nunca lo terminaré, pero la carrera la acabé, y con “Excelente” gracias a este proyecto.

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Torralba con Claudio

Una semanita entera en Torralba de los Frailes es más que suficiente para cargar pilas, aunque de que me voy a quejar si he llegado desde Siurana, el otro paraíso de las desconexiones, las noches estrelladas y los silencios.

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La verdad es que esta vez no tenía planificado ir en las fechas que he ido y he salido pitando con la maleta bastante mal hecha y cargado de cámaras de vídeo y fotos. Después de estos meses inactivo tengo ganas de volver a hablar con las gentes de Torralba. Por el camino se me ha ocurrido que les podría volver a entrevistar, volver a preguntar cosas que ya hablamos en mi primer documental “Cuentan los que quedan”. Tengo ganas de ver como ha pasado el tiempo en estos años, como  les ha castigado la edad a muchos de los paisanos.

La primera mañana ha pasado despacio, como todo aquí. Hemos estado Jesús y yo cortando tablones para forrar el techo de paja para evitar goteras y aislar el techo. Mientras cortamos y ponemos charlamos sobre cómo enfocar este segundo documental. Después de un debate que durará hasta la tarde, hemos decidido limitarnos a Don Claudio, el gran señor de la boina; la fuente de conocimientos; ese señor que nos atrapó a todos en el primer documental; el que sin ir a la escuela, nos enseñó mucho más de lo que nosotros aprendimos en ella.

Visitamos a nuestro personaje en el bar y a la pregunta de: “¿Don Claudio, qué le parece si nos vemos esta tarde y nos cuenta alguna cosa de la guerra?” nos contesta un “A las 6, estaré donde siempre”.

Y ahí está él, puntual, uniformado con su bastón, su boina y su traje. Me vuelvo a preguntar por novena vez si no tendrá calor con camiseta, camisa y americana. 

Don Claudio tiene 88 años, y solo ha salido 6 veces del pueblo, las que como él dice “me robaron para ir a la guerra”. Unos años que le llevaron por las españas, Marruecos y Rúsia, para luchar por algo que a él ni le iba ni le venía. 

Hemos hablado con él durante un buen rato, y como alguien acostumbrado a la cámara, nos dice: “bueno, ya vale, no? vamos a encender un cigarro”. Y es que a pesar de la edad, Claudio sigue bebiendo y fumando como siempre. Según dice, empezó en las trincheras para combatir el frío y no ha parado.

Espero tener montadas las dos sesiones que hemos dedicado a Claudio bien pronto y poderlas compartir, porque si  queremos filmar su testimonio, es para compartirlo, para demostrar que hay verdaderos héroes, verdaderas personas que… da igual, Claudio es mi héroe. 070806 torralba-22-Editar.jpg

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El bes a Klimt

Sonia Carmona, artista polifacética, me ha propuesto entre café y café acompañarla hasta Viena para observar el cuadro de “El beso”, de Klimt.

La famosa pintura le ha inspirado para crear su primer disco, de música y poesía. Nos lanzamos a la carretera para grabar un vídeo making of y hacer una sesión de fotos. Pasamos por Arles, Venecia, Eslovenia, Chequia, Eslovaquia, Heidelberg, Viena, Suiza…